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La pesadilla de los negristas. La actualidad de Gramsci y lo nacional-popular...Debate muy interesante entre Emmanuel Rodríguez y Carlo Formenti...

2018.02.08 11:08 Subversivo-Maldito La pesadilla de los negristas. La actualidad de Gramsci y lo nacional-popular...Debate muy interesante entre Emmanuel Rodríguez y Carlo Formenti...

Los amigos Manolo Monereo y Javier Aguilera me solicitan mi respuesta a la recensión crítica de Emmanuel Rodríguez de la edición española de mi último libro, La variante populista. Acepto su invitación tras algunas dudas, porque el texto de Rodríguez no me pareció que pudiera suscitar un debate interesante: tras replicar a los numerosos ataques de los “negristas” italianos, su lectura me provoca, en realidad, una sensación de dejà vu (es curioso que los intelectuales post-obreristas, aunque declarándose refractarios a las jerarquías y a las disciplinas de partido o de movimiento, emplean un lenguaje que nunca se distancia del catálogo de conceptos que el “maestro” Antonio Negri y sus fieles han codificado en un verdadero y propio catecismo). Nada nuevo en el frente hispánico, por tanto, pero vayamos al asunto.
No me detengo sobre la primera parte del artículo, que propone un sintético, y no siempre riguroso y fiel, resumen de las tesis del libro. Respecto a la segunda parte, que por el contrario entra en los asuntos de fondo, contestaré sucintamente sobre las cuestiones más relevantes: Estado y economía; capital y trabajo; tecnología y composición de clase; pueblo y nación y Europa y América Latina. De la crítica que Rodríguez hace a lo que he escrito sobre la relación entre Estado y globalización capitalista, alguien podría pensar que no ha leído el libro, pero visto que lo ha leído, me veo obligado a tomar nota de su mala fe. En parte alguna del libro encontraréis la tesis de que la globalización coincidiría con el triunfo del mercado sobre el Estado. Al contrario: siguiendo el análisis, entre otros, de Dardot y Laval, sostengo que no estamos frente a una “retirada” del Estado de la economía, sino en un proceso de desmantelamiento de la sociedad fordista y de sus instituciones políticas, nacionales y supranacionales, totalmente proyectado, planificado y realizado por los estados conforme a los principios del ordoliberalismo, que se basan en la existencia de un Estado fuerte, al que atribuyen una doble tarea: 1) crear las condiciones jurídicas, políticas y culturales necesarias para el funcionamiento del mercado, del que se reconoce explícitamente la incapacidad de autoregularse (cfr. von Hayek y otros), y 2) construir un sujeto social "hecho a medida" de las necesidades de la fase actual del desarrollo capitalista.
Vayamos ahora a las relaciones entre capital y trabajo y entre tecnología y composición de clase. La concepción post-obrerista de la relación capital-trabajo en la actual fase capitalista propone una mezcla contradictoria de neo-proudhonismo y arqueología marxista. A la arqueología marxista pertenece el entusiasmo por el progreso tecnológico (bien sintetizado por el Manifiesto aceleracionista que relanza el concepto –que suena hoy como un patético residuo del siglo XIX– según el cual el desarrollo de las fuerzas productivas crea por sí mismo –por hegeliana necesidad histórica– las condiciones para la transición al socialismo). Un entusiasmo que elimina el problema de la no neutralidad de la tecnología (en particular de la tecnología digital, que genera un nivel incomparablemente más radical de subordinación/integración de la fuerza de trabajo en el capital respecto al de las tecnologías fordistas), y presume que el proletariado puede heredar el sistema técnico del capital tal y como es para convertirlo en el instrumento de su propia emancipación.
Neo-proudhoniana es, por el contrario, la idea de un capitalismo “parasitario” (impugnada por Marx en su crítica al socialismo utópico) que “roba a la fuerza de trabajo los resultados de una cooperación social que se desarrollaría espontánea y autónomamente del comando capitalista (a quien sostiene idioteces similares habría que sugerirle que se aprenda de memoria el Capítulo VI Inédito del Capital). De aquí se derivaría la tesis de la ruptura de las relaciones de fuerza entre el trabajo vivo y el trabajo muerto, por la que hoy el primero dominaría/usaría al segundo y no a la inversa. Y llegamos aquí al ridículo: los “trabajadores del conocimiento” que los post-obreristas identifican con la nueva vanguardia revolucionaria son, en todo caso, reducidos ellos mismos a trabajo muerto, a capital fijo en su forma digitalizada, compuesta por la integración entre computadora, software e inteligencia humana objetivada, estandarizada y sistematizada, mientras la “creatividad” de este sector laboral se reduce al desarrollo de tecnologías, productos y servicios que sirven para controladisciplinar la amplia masa de trabajadores ejecutivos, precarizados, descentralizados en áreas de bajo costo y sobreexplotados. Estamos, por tanto, ante una versión post-moderna de la aristocracia obrera de leniniana memoria o incluso a la de los empleados en diseño de métodos y sistemas de control de la era taylorista.
En este punto debo añadir tres incisos. Uno: Rodríguez rechaza mis críticas al concepto de trabajo inmaterial sosteniendo que el término no hay que entenderlo en sentido literal, sino como “subsunción general de la subjetividad en los procesos de valorización del capital (la vida puesta a trabajar)”. Pero aquí la abstracción se hace, si ello fuera posible, más “inmaterial”, impalpable, resultando que, en vez de atribuir a las concretas formas de vida un papel antagonista, en cuanto irreduciblemente externas a las relaciones de producción, se impone a la vida reducida a pura abstracción el papel de “capital variable”. Dos: las tesis recien expuestas se basan esencialmente en las páginas del “Fragmento sobre las máquinas” de los “Grundrisse”, donde Marx habla al final de la ley del valor. Teniendo en cuenta que la teoría marxista del valor trabajo, tomada en clave puramente económica (además de ser científicamente contestable: véase Sraffa), pierde todo contenido subversivo (contenido referido a las relaciones de fuerza entre las clases y no a la teoría económica), es evidente que las formas concretas en las que la teoría “se encarna” en las diversas fases del desarrollo capitalista cambian con el tiempo, así como es evidente que se podrá hablar del fin de la ley del valor sólo si y cuando se acabe con el dominio del capital sobre el trabajo. Rodríguez y los negristas sueñan que viven en un mundo donde esto ya ha tenido lugar: benditos sean, pero mientras sigan soñando, el capitalismo “tendrá los siglos contados” (citando las palabras de un conocido economista). Tres: los negristas se obstinan en leer la crisis como fruto exclusivo de las contradicciones inmanentes al modo de producción, siendo incapaces de captar la naturaleza eminentemente política de la crisis actual: una crisis de hegemonía que hace que grandes masas populares dejen de delegar y de confiar en las élites, mientras que solo éste carácter político de la crisis nos permite tener alguna esperanza de relanzar la lucha de clases. Antes de pasar a los temas de lo nacional-popular, haré dos consideraciones.
La primera referida a la crisis de la globalización. De la delirante visión de un mundo unificado que Negri expuso en Imperio (versión post-moderna del super-imperialismo de Kautsky) no queda rastro alguno. Esto no significa que se hayan acabado los flujos globales financieros (los comerciales, por el contrario, efectiva y significativamente se han ralentizado, mientras crecen las pulsiones proteccionistas y mercantilistas), sino que hemos entrado en una fase de caos sistémico (cfr. Wallerstein y Arrighi) en el que renace la lucha inter-imperialista entre las grandes potencias, las mega-empresas multinacionales (que mantienen, se diga lo que se diga, relaciones estratégicas con sus países de origen), y los bloques regionales. El esquema de centro, semiperiferia y periferia sigue siendo válido pero sufre modificaciones con el rápido desarrollo de las relaciones geopolíticas de fuerza, surgiendo imperialismos subregionales (Brasil, por ejemplo) que crean sus propias periferias, pero aparecen a su vez subordinados a bloques regionales más poderosos (Estados Unidos y China, en primer lugar).
La segunda se refiere al progresivo eclipse del concepto de multitud en los discursos post-obreristas (en ausencia de toda consideración autocrítica, algo ya típico: cuando una categoría se queda sin fundamento alguno, los negristas pasan de largo fingiendo como si nada hubiera pasado). El fracaso de tal concepto, incapaz de dar cuenta de las dinámicas reales de los conflictos de clase de los últimos veinte años, ha llevado a la recuperación de la categoría obrerista “clásica” de composición de clase, aunque declinada en formas nuevas. Paradójicamente, el concepto de multitud, a pesar incluso de su abstracción, representaba un avance, mientras que la vuelta a los conceptos obreristas tradicionales es un paso atrás, aunque sólo fuera porque la de multitud era una imagen más cercana a la realidad de una masa fragmentada de piezas de clase heterogéneas, resultado de medio siglo de contrarrevolución neoliberal.
El mérito de haber afrontado esta realidad “hecha pedazos” y de haber descrito las modalidades de una posible recomposición política lo tiene Ernesto Laclau y su concepto de pueblo. En su crítica, los post-obreristas, como de costumbre, juegan sucio. Mantienen que la idea de pueblo en Laclau coincide de hecho con la que fue configurándose históricamente con el nacimiento de los modernos estados-nación y las grandes revoluciones burguesas. Por el contrario, Laclau habla de pueblo en relación a un proceso (específicamente asociado a la crisis de los sistemas políticos post-democráticos, surgidos de la contrarrevolución neoliberal) a través del que: 1) los distintos momentos conflictivos generados por la incapacidad sistémica de responder a determinadas reivindicaciones económicas, sociales, identitarias, etc, pueden –en determinadas circunstancias y condiciones– aglutinarse en torno a una demanda particular que asume un papel hegemónico; 2) inéditos proyectos políticos pueden aprovechar la ocasión de estos “momentos” para construir un pueblo, para dar así unidad simbólica a los distintos impulsos antagonistas y encauzarlos hacia un resultado contra-hegemónico y antisistémico. En mi libro estas tesis son asumidas críticamente (sin esconder los puntos débiles: que se trata de una descripción empírico/fenoménica de algunos procesos reales, el excesivo peso atribuido al aspecto retórico/comunicativo de los fenómenos sociales frente a una escasa atención al papel de las clases sociales, etc), pero sobre todo son releídas a la luz del pensamiento gramsciano y de las categorías de hegemonía, guerra de posiciones, el hacerse Estado de las clases subalternas, el partido como formación de intelectuales orgánicos, etc.
El último punto es dirimente porque, siendo verdad que el que escribe compartió durante mucho tiempo la historia del obrerismo italiano, como recuerda Rodríguez (que como sus amigos italianos me reprocha tácitamente la “traición”), es igualmente cierto que mi biografía política se inicia, entre finales de los 60 e inicios de los 70 del siglo pasado, en una formación política que se denominaba, no casualmente, Grupo Gramsci. Por lo que para mí la recuperación de la teoría gramsciana es, más que un giro, un retorno a los orígenes, impuesto por la extraordinaria actualidad que el pensamiento de Gramsci está hoy revelando (véase su redescubrimiento en América Latina, Asia y África). Que se me vincule al giro trontiano, por tanto, no tiene fundamento alguno, teniendo en cuenta que Tronti siempre fue, y lo sigue siendo, antigramsciano: su fidelidad al PCI y a sus posteriores mutaciones hasta el PD se debe fundamentalmente (véase la larga vídeo-entrevista dirigida por mí y publicada por DeriveApprodi) a su autodefinición como “viejo bolchevique”, es decir, un realista político (su amor por Maquiavelo y Schmitt no es casual) que decide estar allí donde más fuerza hay para defender así mejor los intereses de los más débiles (argumento débil, pero que nada tiene que ver con Gramsci). En mi libro, la capacidad de las tesis de Laclau (y más aún la del Gramsci nacional-popular) para analizar la realidad de los conflictos sociales y políticos contemporáneos se mide sobre todo en relación a las revoluciones bolivarianas (Venezuela, Bolivia y Ecuador) y a los casos de Podemos en España y de Sanders en los Estados Unidos. En la edición griega del libro, que está a punto de salir, he actualizado y profundizado estas partes y he añadido algunos párrafos dedicados al ascenso de Corbyn en Inglaterra, al movimiento de Mélenchon en Francia, a Syriza y a la evolución de Podemos y del M5S (Movimiento 5 Estrellas) italiano. Aquí me limitaré a algunas notas sobre Europa y América Latina, a las que sin embargo debo adelantar un breve excursus sobre el tema de la relación entre Estado, pueblo y nación.
La formidable aceleración histórica que el mundo ha sufrido a partir de la contraofensiva capitalista tras el ciclo de luchas de los años 60 y 70 del siglo XX y su aparente triunfo definitivo, asociado al derrumbe del bloque soviético y a la revolución tecnológica iniciada en los años 90, han neutralizado la capacidad de análisis e iniciativa política de las izquierdas: las socialdemocracias se han convertido en masa al neoliberalismo, las izquierdas radicales entraron en una depresión, entre remordimientos y nostalgia del compromiso fordista o –en el caso de los post-obreristas– se dejaron llevar por la euforia de un imaginario vuelco en las relaciones de fuerza entre el capital y el trabajo. No sorprende, por tanto, que no sepan captar los elementos, al mismo tiempo, de continuidad y de discontinuidad entre la crisis de la primera y de la segunda globalización. El concepto de globalización viene asumido acríticamente en la versión ideológica que proporciona el pensamiento único dominante, eliminando el hecho de que la internacionalización de los flujos de dinero y de mercancías es un dato permanente de la historia del capitalismo, eliminando la actualidad del análisis leninista del imperialismo (que obviamente hay que actualizar respecto a la caótica evolución de las relaciones de fuerza geopolíticas señaladas con anterioridad) y asumiendo el discurso cosmopolita burgués que anuncia el triunfo definitivo del mercado sobre la política por el que, de vez en cuando, se aceptan “de forma realista” las restricciones de la economía o, peor, se atribuyen al cosmopolitismo burgués las virtudes del internacionalismo proletario. De la cuestión nacional, que ha agitado durante más de un siglo el debate en el marxismo, se han perdido los rastros de los años 70 del siglo pasado, cuando el presunto fin de la época colonial ha marginado los análisis de autores como Franz Fanon, Samir Amin o Gunder Frank (por no hablar de los teóricos del sistema mundo). De ahí que hoy cualquier referencia a la soberanía nacional sea tildada como algo de derechas. Poco importa que ello haya regalado a los populismos de derechas el apoyo de amplias masas proletarias, tanto las pertenecientes a los sectores inferiores “incivilizados, racistas y sexual-fóbicos” (Franco Bifo Berardi ha hablado con desprecio de nacional-obrerismo) que no interesan a una izquierda que apuesta por las vanguardias de los trabajadores del conocimiento.
Admitiendo por un momento que los “verdaderos” proletarios sean hoy estos sectores más aculturados de la clase trabajadora (que yo sigo sobre todo considerando clases medias emergentes), ¿cuándo tales sujetos (o las viejas aristocracias obreras) han hecho una revolución? ¿Es o no un hecho que todas las grandes revoluciones socialistas las hicieron las masas campesinas, dirigidas por minorías obreras e intelectuales pequeño-burgueses? Es o no un hecho que en todos estos procesos revolucionarios la cuestión de la soberanía popular y nacional (inseparables) han desempeñado un papel determinante, porque sólo cuando las situaciones en las que la opresión nacional y la explotación de clase iban juntas se daban las condiciones revolucionarias. Condiciones políticas no económicas (Gramsci dijo que Lenin hizo una revolución contra “el Capital” conquistando el poder en un país económicamente atrasado). ¿Es o no un hecho que también hoy en los países occidentales las masas populares reivindican intereses y necesidades que les niegan los procesos de internacionalización de los flujos de mercancías y de dinero?
Si la soberanía popular y nacional no se funda en reivindicaciones identitarias de tradiciones, tierra y sangre, sino en procesos de construcción hegemónica de una comunidad de lucha, de un pueblo que nace uniendo distintos impulsos antagonistas contra las élites políticas y económicas, si la nación es entendida como la proyección simbólica de un pueblo que comprende a todos aquellos que –prescindiendo de la etnia, la lengua, la religión, el sexo, etc– viven y luchan en un determinado territorio, no existe razón alguna para que ese tipo de ideas sean de “derechas”. Como máximo se podrá decir que es una estrategia política perdedora en base al dogma de la imposibilidad de realizar el socialismo en un sólo país. Pero las revoluciones bolivarianas se han hecho a contrapelo de las izquierdas radicales (troskistas, maoistas, neoestalinistas, post-obreristas, etc) empeñadas en degollarse en estériles luchas ideológicas, fueron el resultado de procesos muy similares a los descritos por Laclau, nacieron de la conjunción de rebeliones de masas contra los gobiernos neoliberales y partidos y líderes populistas que cooptaron/integraron en su seno a sectores de las izquierdas y los movimientos. ¿Estas revoluciones no son socialistas? Quizás. ¿ Que hoy todas están en crisis cercadas por el imperialismo y las nuevas luchas sociales? Es verdad. Pero eso no significa que no tengan nada que enseñarnos (y no sólo en lo negativo). Representan de hecho las únicas experiencias que han sabido interrumpir la hegemonía del consenso de Washington. Su pecado mortal no fue el soberanismo populista , sino el haber apuntado a una integración regional (el ALBA) contra-hegemónica basada casi exclusivamente en la reconversión de la renta petrolera hacia el gasto social, de haber apostado, por tanto, a un neo-extractivismo que no ha permitido desarrollar eficaces estrategias de desenganche (delinking, cfr. Samir Amin) del mercado global. Mientras tanto anotamos que las “izquierdas radicales”, ante las dificultades económicas que estos regímenes están atravesando, se posicionan en la práctica junto a las oposiciones neoliberales de derecha, demostrando otra vez su naturaleza oportunista y su incapacidad de medirse con los tiempos largos de la historia.
¿Que Europa está a distancia estelar de América Latina, de procesos de regreso a burguesías compradoras de sus élite nacionales? ¿Estamos seguros? En la lucha interimperialista que opone a los grandes bloques regionales, Europa es la cazuela entre la gran potencia declinante y la gran potencia emergente, entre EE.UU y China. Europa ha impulsado su proceso de unificación para competir mejor. Pero la condición para hacerlo ha sido un proceso de centralización que ha puesto en manos de Alemania –la única dotada de recursos industriales, financieros, demográficos y técnico-científicos– la hegemonía total sobre los países miembros. Su política neo-mercantilista, basada en el crecimiento de las exportaciones y en los principios ordoliberales que inspiran las políticas económicas (lucha contra la inflación y contención a toda costa del coste de la fuerza de trabajo) han condicionado todo el proceso de unificación, determinando: 1) el desmantelamiento de los sistemas industriales del sur de Europa, reducidos a reservas de mano de obra barata y suministradores de productos semi-elaborados para la industria alemana; 2) la colonización de los países del Este tras la caída de la URSS, la reunificación de las dos Alemanias y la guerra de los Balcanes; y 3) la imposición de políticas feroces de austeridad (administradas conjuntamente con el BCE, el FMI y las instituciones de Bruselas) a los países “indisciplinados” como Grecia (a su vez reducida a casi una colonia). El instrumento que ha permitido realizar esta presión y reducir a la obediencia a los países satélites ha sido la unificación monetaria (sobre el asunto no me extiendo porque existe ya una vasta literatura sobre ello). En otras palabras, en la región europea se ha formado una articulación local del esquema centro, semiperiferia y periferia, que vuelve a plantear, en términos distintos pero no demasiado respecto al contexto latinoamericano, las mismas contradicciones y la misma necesidad de retomar el tema de la soberanía popular y nacional en el análisis teórico y en la gestión práctica de la lucha de clases. Oportunista no es quien invita a tener todo esto en cuenta, sino quien, como Negri, se hace agit prop de un “patriotismo europeo” que corta los amarres con Marx y con Lenin, que describieron siempre el ideal de una federación de países europeos como una pesadilla reaccionaria.
Obviamente, el tema del Estado está estrechamente vinculado al de construcción de un pueblo y al de soberanía popular y nacional. Me limito, por tanto, a concluir afirmando que, frente al anti-estatalismo de las izquierdas radicales y en sintonía con el concepto gramsciano del “hacerse Estado” de las clases subalternas, estoy convencido de que la utopía del “fin del Estado” es un residuo del que hay que desprenderse, al basarse en una idea del “fin de la Historia”, de un Edén en el que todo conflicto inter-humano –y, por tanto, toda exigencia de mediación política– se habrá acabado, una idea que hoy parece no menos improbable que el dogma cristiano de la resurrección y la ascensión final de los justos al Paraíso. En las constituciones bolivarianas se configura un proyecto de Estado que no protege sólo los derechos humanos y civiles, sino también a aquellos sujetos y comunidades colectivas, garantizando su autonomía y el autogobierno democrático, pero sobre todo garantizando la posibilidad de defensa conflictiva de estas prerrogativas también y sobre todo frente al Estado que los reconoce. El hecho de que estas constituciones aún no se hayan utilizado en gran medida no cuestiona la validez del principio. [Fuente: http://ctxt.es/es/20180131/Firmas/17475/carlo-formenti-emmanuel-rodriguez-gramsci-negri-postobrerismo-postmodernismo-europa-estado-izquierda-debate-libro-la-variante-populista.htm]
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2015.02.28 18:44 TransparenciaPodemos Publicación de declaraciones de bienes y certificación de ingresos

Hola compañ[email protected] de Plaza Podemos.
El pasado viernes 27 pubilcamos en nuestro Portal de Transparencia (transparencia.podemos.info) las declaraciones de bienes de todos los miembros del Consejo Ciudadano, la actualización de las cuentas a 31 de diciembre y entregamos a los medios de comunicación un informe que certifica la proveniencia de todos los ingresos realizado por un auditor externo. Para presentarlo realizamos un encuentro con periodistas en el que explicamos los principales aspectos de nuestro portal de transparencia. Os adjuntamos toda la documentación remitida y reproducimos aquí parte de la intervención que realizamos en esa presentación.
Video de presentación del portal de transparencia: https://www.youtube.com/watch?v=5bM3rgmOKQI
Desglose de los ingresos: https://www.dropbox.com/s/ejuwy42urc5ylaj/Desglose%20de%20los%20ingresos%20de%20Podemos.pdf?dl=0
10 preguntas sobre la financiación de podemos: https://www.dropbox.com/s/ebwbw8rjw354cwf/preguntas%20%281%29.pdf?dl=0
Informe verificación de ingresos: https://www.dropbox.com/s/e0pjrnw97oxh26k/PODEMOS%20VERIFICACI%C3%93N%20INGRESOS%2025.2.2015.pdf?dl=0
INTERVENCIÓN:
En Podemos practicamos la transparencia que queremos ver en las instituciones.La transparencia para nosotros es una cuestión política que nos tomamos muy en serio, y contamos con un área dedicada integramente a este aspecto. Tenemos los bolsillos de cristal porque no tenemos nada que ocultar. En cada actualización del Portal de Transparencia aportamos más información. Estamos a la vanguardia en la implantación de medidas de transparencia financiera y somos pioneros en el desarrollo de herramientas para facilitar la accesibilidad a la información. Transparencia no es solo colgar pdfs en una web, sino que hay que facilitar el acceso a la prensa y a la ciudadanía en general, sin accesibilidad no hay transparencia
En transparencia.podemos.info puedes acceder a toda la información sobre nuestra financiación y sobre nuestros cargos electos.
Cuentas claras En el apartado Cuentas Claras se puede consultar el desglose de todos los ingresos y gastos del Partido, de las entidades vinculadas y de nuestros grupos parlamentarios mediante un sistema de visualización fácil e intuitivo. En los estatutos hemos adquirido el compromiso de actualizar nuestras cuentas en la web trimestralmente. Actualmente estamos en proceso de implementación de un sistema que nos va a permitir consolidar las cuentas del partido desde el ámbito municipal al estatal para apublicar en la web, y seremos el primer partido que es capaz de cumplir con la regulación a este respecto
A continuación pasamos a explicar con ejemplos los diferentes apartados del portal de transparencia
Ingresos En nuestros estatutos hemos adquirido el compromiso de renunciar a financiación bancaria y de solo depender de pequeños donantes. Somos el único partido que renuncia a financiación bancaria. Publicamos la proveniencia de todos nuestros ingresos en la web y autolimitamos la recepción de donaciones a 10.000 euros por persona y año, un 10% del límite que establece la nueva Ley de Financiación de Partidos, un 20% del límite de 50.000 euros que fija la reforma de la ley que está a punto de aprobarse. Solo queremos depender de la gente. Podemos son de entre 5 y 10 euros y 9 de cada 10 donaciones son de menos de 25 euros. La media de las donaciones ha sido de 14,74 € . Adjuntamos un informe realizado por un auditor externo en el que se puede verificar esta información
Las fórmulas de financiación de podemos dependen solo de la gente, estas son las cuatro vías que aceptamos, que garantizan : - Donaciones por transferencia: La donación ordinaria a nuestra cuenta. Actualmente solo utilizada por cargos electos - Crowdfunding: Donaciones para proyectos concretos, hemos sido pioneros en el uso de esta herramienta de financiación participativa por parte de partidos políticos en España. - Colaboraciones periódicas: Lo más parecido a una cuota, pero sin obligatoriedad para nuestros inscritos - Microcréditos: El nuevo sistema de préstamos que hemos implementado para financiar campañas electorales y que está dando muy buenos resultados. En dos semanas ya llevamos más de 200.000 € recaudados
Se trata de vías de financiación orientadas a conseguir una base de colaboradores amplia que garantice nuestra independencia.
Según el último informe del Tribunal de Cuentas (Junio de 2014, p. 25), los partidos políticos españoles acumulaban en 2012 una deuda total con entidades de crédito de casi 238 millones de euros. Solo entre Partido Popular y PSOE sumaban una deuda con los bancos de 126 millones. Podemos tiene una deuda con los bancos de 0 euros. No se trata de algo anecdótico: los grandes partidos españoles han estado históricamente endeudados, han asumido deudas que eran incapaces de pagar, y que luego tenían que ser condonadas o renegociadas. Todo eso les ha privado de capacidad de acción política.
El 82,9% de nuestros ingresos proviene de las donaciones y aportaciones de inscritos y simpatizantes, el 9,7% de la subvención electoral de las europeas, y el 7,3% de la venta de merchandising. Según el Tribunal de Cuentas, el 87% de la financiación del Partido Popular en 2012 provenía de subvenciones públicas, provenientes de todos los ámbitos de la administración, con una importancia creciente del autonómico y el municipal. El 75%, en el caso del PSOE. El Partido Popular se vende como uno de los partidos con más militantes de Europa, y sin embargo carece de toda posibilidad, y hasta de la intención, de autofinanciarse mínimamente a través de ellos.
Podemos tampoco necesita utilizar fundaciones políticas para externalizar ingresos y gastos mientras se aparenta transparencia y probidad en el partido. En 2012 la FAES, fundación del PP, recibió un millón y medio de euros en donaciones. La Fundación Pablo Iglesias, del PSOE, recibió 1,8 millones. Casi de pasada, el último informe del Tribunal de Cuentas refleja cómo el BBVA o la Caixa donaron generosas cantidades a la Fundación Ideas para el Progreso (PSOE), cantidades que se compaginaron con otras provenientes de convenios de colaboración con empresas como el Banco Santander, Ferrovial, Repsol, Fomento de Construcciones y Contratas, Inditex, Google, etc. Todo ello es perfectamente legal. Mientras se generan falsos “casos” y escándalos interesados, esa es la realidad del sistema de financiación de partidos en nuestro pais. • Fuente: Tribunal de Cuentas, informe del ejercicio 2012. Enlace: http://www.tcu.es/repositorio/f1cbbbb0-47ad-4b61-8369-c55b0189c010/I1042.pdf
Gastos Somos el único partido que cuelga sus facturas en la web para que todo el mundo pueda comprobar de dónde viene y en qué nos gastamos hasta el último euro. Publicamos lo que nadie publica, yendo mucho más allá de las exigencias que marca la Ley de Financiación de partidos en materia de rendición de cuentas.
Recordemos que hasta la llegada de Podemos a la vida política de este país, lo normal era que la ciudadanía solo se enterara de en qué se gastaban el dinero los grandes partidos a través de filtraciones de sumarios judiciales. Lo normal hace 10 meses era que PP y PSOE dieran por satisfechas las demandas de transparencia publicando un PDF de una o dos páginas. Basta con consultar las páginas de transparencia de ambos partidos. Eso ya es insuficiente para cualquiera. Podemos ha fijado y continuará fijando nuevos estándares de transparencia.
Vamos por delante de la ley, y hasta de las reformas de la ley: la reforma en trámite de la Ley de Financiación de Partidos introduce, recoge, por ejemplo, el uso del crowdfunding, y establece nuevos límites a las donaciones, eso sí, muy por encima de donde nosotros lo hemos fijado. En un sistema de partidos tradicionalmente caracterizado por su excesiva dependencia del dinero público y del endeudamiento bancario, la contribución de Podemos a transformar ese estado de cosas es ya en sí muy positiva.
Como organización, Podemos puede presumir de tener unas cuentas saneadas. Su balance entre activo y pasivo es positivo. Según el Tribunal de Cuentas, en 2012, doce formaciones políticas en España estaban, por el contrario, en quiebra técnica. Algunos de esos partidos tienen un patrimonio neto negativo de más de 10 millones de euros. Podemos puede hoy garantizar su autonomía financiera, que es fundamental para garantizar la autonomía política.
Podemos ha consagrado los principios de austeridad financiera y uso eficiente de los recursos. Si comparamos los datos de gasto electoral en las elecciones europeas, por cada euro gastado en la campaña, Podemos obtuvo 9 votos. PP y PSOE obtuvieron 0,3 votos por cada euro gastado. Los dos grandes partidos gastaron casi 22 millones y medio en la campaña; Podemos, 135.000 euros. Se puede hacer campañas electorales exitosas sin derrochar, y hasta con poco dinero, cuando uno tiene la razón y la gente de su parte.
Personal Además, puedes consultar las funciones que desempeña y el salario que percibe el personal contratado por el partido y por los grupos parlamentarios. Todo el personal contratado por Podemos cobra entre 2 y 3 SMIs.
Publicación de informes A medida que se van cerrando los ejercicios, en este apartado también publicamos los estados contables auditados y los informes emitidos por el Tribunal de Cuentas sobre nuestra actividad financiera, para que la gente no se tenga que fiar de nosotros y pueda comprobar la veracidad de la información que publicamos. Incluso los más incrédulos pueden comprobar que los informes del Tribunal de Cuentas certifican que el desglose se corresponde con lo publicado. También publicamos los informes de auditores externos que certifican lo que publicamos, acabamos de publicar uno específico sobre nuestros ingresos en el que se certifica la proveniencia de los mismos.
Cargos públicos En el apartado Cargos Públicos puedes consultar las actividades, la agenda y las declaraciones de bienes de todos los cargos electos de Podemos, que actualizaremos anualmente para demostrar que los cargos públicos de Podemos no vienen a enriquecerse con la política.
Cargos internos En el apartado Cargos Internos encontrarás la información relativa a los miembros de los órganos internos de Podemos. Desde hoy puedes consultar su biografía y sus declaraciones de bienes. ltar las declaraciones de bienes de todos los miembros del consejo ciudadano estatal, e iremos incorporando paulatinamente las de los consejos autonómicos y municipales.
En Podemos nos tomamos en serio la transparencia, por eso nuestras paredes y nuestros bolsillos son de cristal. Compruébalo en transparencia.podemos.info
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2014.11.17 23:57 luislopezandres propuesta creacion nuevo subreddit oficial paralelo al actual

¿COMO?
1.nuevo subreddit "Podemos cc con la Plaza"
2 Solo los miembros del consejo pueden crear hilos.
3 cualquier persona puede ver los hilos, crear comentarios y votar hilos y comentarios.
4 mediante estos hilos los consejeros dan informacion, consultan, piden aportaciones
5 la plaza tendra la oportunidad de conocer mejor a los miembros del consejo, sus ideas y su trabajo en el consejo.
6 para una actividad que requiera trabajo se pueden solicitar voluntarios de la plaza. de esta manera Podemos abordar tareas que si no son inabordables.
7 todos nos sentiremos utiles y aportaremos nuestro granito de arena.
8 cualquier español podra ver un partido de vanguardia y pronto cualquier persona con ideas estara tentado a participar
9 lo miembros de consejo podran cordinar equipos de voluntarios
10 para temas especializados seguro que apareceran en la plaza gente experta y motivada o que conoce a gente de ese perfil.
11 tendremos un banco de ideas incluido y organizado
12 se necesitara gente que sepa organizar formatear y etiquetar lo hilos de forma correcta.
13 generaremos hilos de alto interes para el que no quiera aportar pero desea estar informado
14 enlaces a algunos de estos hilos pueden publicarse en twitter facebook o el buscador google para llegar al conocimiento de la sociedad
15 lo hilos que queden obsoletos se puede eliminar o actualizar
16 reddit permite definir algo asi lo he probado.
17 el reddit actual sigue siendo util como canal para lluvia de ideas , libertad de expresion o de critica.
18 los hilos creados por La organizacion pueden dirigirse al nuevo
seguro que surgen ideas para terminar de definir mi propuesta NECESITAMOS MUCHO TRABAJO Y BUENAS IDEAS. EL CONSEJO SOLO NO PUEDE O NO DEBE. TODOS SI PODEMOS
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AMLO no descarta actualización del pacto fiscal Vanguardia